Revista
Agroforestería en las Américas

Avances de investigación

Caracterización del componente arbóreo en los sistemas ganaderos de La Fortuna de San Carlos, Costa Rica

María Helena Souza de Abreu1, Muhammad Ibrahim2,
Celia Harvey3, Francisco Jiménez4

 

Resumen Resultados y Discusión
Introducción Conclusiones
Metodología Literatura citada

 

Resultados y Discusión

Sistemas de producción. En promedio, la superficie total de las fincas con el sistema de doble propósito fue nueve veces superior a la de las fincas con otros sistemas (p < 0.001). El área con pasturas y árboles fue mayor en el sistema de doble propósito que en el sistema mixto y el especializado en leche (Cuadro 1). En promedio, en el sistema mixto se utiliza el 81% del área de la finca para la producción de pastos y el resto para cultivos como yuca (Manihot esculenta) y plátano (Musa AAB). La mayoría de las fincas tiene más de un lote con actividades definidas; por ejemplo, las vacas en producción lechera se mantienen cerca de la casa, mientras que las vacas secas están en lotes más alejados. El 90% de las fincas mantiene áreas de bosque virgen.

Cuadro 1. Características biofísicas y de producción promedio, por sistema de producción. La Fortuna, San Carlos, 1999 (n= 35 fincas).

Tipo de sistema Área de finca (ha) Área de pasto (ha) Área de pastos con árboles (%) Producción de leche por finca (kg finca-1día-1) Producción de leche (kgha-1día-1)
Mixto
(13 fincas)
44 b*
(10-102)**
35 b
   16 b
(3.5 — 23)
442 b
12.6 b
Especializado en leche
(9 fincas)
50 b
(10-106)
46 b
27 b
(5.0 — 67)
651 b 14.2 b
Doble propósito
(8 fincas)
327 a
(210-548)
273 a
74 a
(29 — 78)
1188 a 4.3 a

* Los promedios con la misma letra en una columna no difieren significativamente (P<0.05)
**Los números entre paréntesis indican los rangos de variación

 

La producción promedio de leche por finca en el sistema de doble propósito fue un 82% mayor que en el especializado en leche y un 168% mayor que en el sistema mixto (p <0.001), pero la producción de leche por unidad área fue un 230 y un 193% menor que en los otros sistemas (Cuadro 1).

Especies de árboles dispersos en los sistemas de producción. En la región hay pastizales con sombra natural y sin sombra. La sombra natural la conforman sobre todo especies comerciales como laurel (C. alliodora) y cedro (C. odorata) que se regeneran naturalmente, sin ningún manejo silvicultural. También se encuentran con alguna frecuencia otras especies, como higuerón (Ficus spp.), limón dulce (Citrus sinensis), guava (Inga sp.), guayaba (Psidium guajava), poró (Erythrina spp.) y otros maderables, como lagarto (Zanthoxylum belizense), gavilán (Pentaclethra macroloba) y surá (Terminalia oblonga) (Cuadro 2). Los árboles maderables son una fuente de ingresos adicionales para la finca.

 

Cuadro 2. Especies de árboles maderables más comunes en pasturas de La Fortuna de San Carlos, Costa Rica, 1999 (n=35).

Nombre científico Nombre común N° de fincas Método de establecimiento Localización o distribución en potreros
Cordia alliodora laurel 35 regeneración natural dispersa o cercas vivas
Cedrela odorata cedro 33 regeneración natural dispersa
Terminalia oblonga surá 19 regeneración natural dispersa y orilla de ríos
Pentaclethra macroloba gavilán 8 regeneración natural dispersa y orilla de ríos
Zanthoxylum belizense lagarto 5 regeneración natural dispersa y orilla de ríos
Brosimum alicastrum ojoche 4 regeneración natural dispersa y orilla de ríos
Tabebuia ochracea corteza 4 regeneración natural dispersa y orilla de ríos
Carapa guianensis caobilla 4 regeneración natural dispersa y orilla de ríos
Tectona grandis teca 3 plantación regular
Ceiba pentandra ceibo 3 regeneración natural dispersa y orilla de ríos

* Se refiere al número de fincas en que se encontró la especie correspondiente

 

Abundancia y densidad. Entre el 73 y el 88% de los árboles encontrados en los potreros corresponden a especies maderables. El laurel fue la especie predominante en las fincas con sistema de doble propósito (Cuadro 3). En los sistemas mixto y especializado en leche predominan los árboles no maderables, que proveen mayor sombra que el laurel. Esto se justifica porque estas fincas tienen razas exóticas puras que requieren mayor sombra para disminuir el estrés calórico (Gregory 1995, MacArthur 1991, Souza de Abreu et al. 1999).

Cuadro 3. Abundancia de árboles por sistema de producción ganadera. La Fortuna de San Carlos, 1999 (número promedio de árboles ha-1).

Árboles Mixta (n =4) Especializado en leche (n =3)   Doble propósito (n=3)
Laurel 7.33 b1    10.34 b    16.08 a
Cedro 0.63 a 1.44 a   0.62 a
Otros maderables2 2.51 a 4.33 a   1.26 a
No maderables3 1.99 b 6.00 a   2.51 b
Total 12.46 a 22.11 b    20.47b

 

1 Valores con la misma letra en una fila no difieren estadísticamte (p < 0.05)
2 Lagarto, surá, gavilán, poró
3 Limón dulce, naranja, guayaba, guava e higuerón (árboles frutales y de sombra)

 

La densidad de árboles fue mayor en los sistemas especializados en leche y de doble propósito. En el sistema mixto se encontró mayor densidad de laurel, lo que se puede interpretar como una estrategia de los productores para reducir el riesgo de la fluctuación de precios de la carne y la leche mediante la diversificación con especies maderables de alto valor (Pezo et al. 1999).

En términos generales, la densidad del laurel y el cedro en las fincas ganaderas se considera baja, pues la copa permite la transmisión de un alto porcentaje de la radiación solar hasta el estrato de las pasturas (Bronstein 1984). La mayoría de las fincas ganaderas tiene pasto estrella, que mantiene una alta cobertura del suelo, lo que causa competencia y mortalidad en las plántulas de laurel. El manejo de las pasturas con una alta intensidad de pastoreo o con chapea localizada antes la floración de los árboles podría incrementar la densidad de los árboles maderables en los potreros (Camargo et al. 2000).

Cercas vivas. El 85% de las fincas tienen cercas vivas, en las que predominan dos especies: poró (Erythrina spp.) y madero negro (Gliricidia sepium). El poró fue la especie más utilizada (94% de las fincas); sólo el 3.5% (n= 35) de las fincas estudiadas tiene C. alliodora (maderable) sembrado en cercas vivas (Cuadro 4). Se espera que conforme aumenten los costos de mano de obra, se incremente la siembra de arboles maderables en cercas vivas para generar mayores ingresos (Botero et al. 1998).

Cuadro 4. Cantidad de cercas vivas por sistema de producción ganadera. La Fortuna de San Carlos, Costa Rica. 1999.

Tipo de sistema   Longitud total promedio de cercas vivas (km)   Área promedio de pasto (ha)   % de cercas vivas con relación el área de pasto
Mixto   5.6   35   15.7
Especializado   8.6   46   18.7
Doble propósito   51.8   273   19.0

La longitud promedio de las cercas vivas fue significativamente mayor en el sistema de doble propósito (51.8 km) que en el especializado en leche (8.6 km) y en el sistema mixto (5.6 km). La proporción de fincas con cercas vivas varió muy poco entre los tres tipos de sistema, aunque hubo una tendencia a que fuera mayor en las fincas de doble propósito, debido, posiblemente, a que las fincas especializadas en leche utilizan más las cercas eléctricas en el manejo de los animales.